domingo, 27 de octubre de 2013

REACCIONES EN ADULTOS Y ANCIANOS EN SITUACIONES DE DESASTRES


LOS ADULTOS MAYORES Y LAS CATÁSTROFES: PREPARACIÓN Y RESPUESTA

Una Guía de Salud Mental

Esta es una guía para los adultos mayores, los miembros de su familia y cuidadores acerca de cómo prepararse frente a una posible catástrofe y que hacer en caso de que se produzca.

Cada año, muchas personas en todo el mundo sufren catástrofes; ya sean naturales por ejemplo huracanes, tornados, inundaciones, terremotos y calor extremo, como causadas por el hombre, por ejemplo ataques terroristas. Si bien no es posible predecir cuándo y dónde ocurrirán estas fuerzas destructivas, sí es posible aprender de cada catástrofe y tomar ciertas medidas para salvaguardar nuestro bienestar físico y emocional.
 

¿CÓMO NOS AFECTAN LAS CATÁSTROFES?

Ya sea que una catástrofe nos impacte directamente, como evacuar la casa debido a una inundación, o que veamos a otros sufriendo terribles eventos en las noticias, en forma similar a lo que ocurrió en el mundo luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, las catástrofes afectan a todos.

En aquellas personas cuyas vidas cambian drásticamente después de una catástrofe, por ejemplo la pérdida del hogar o daños físicos, el trauma puede causar trastornos y dolor físico y emocional extremos. Estrés y pena son respuestas normales, y las reacciones psicológicas frente a experiencias catastróficas pueden durar toda la vida. Como respuesta a un evento traumático algunas personas desarrollarán cambios en su comportamiento (aumento de consumo de bebidas alcohólicas, violencia doméstica) y otras sufrirán la aparición o empeoramiento de una enfermedad mental. Las personas directamente expuestas a dicho evento o a peligros físicos, o cercanos a alguien cuya vida se ve amenazada por una catástrofe, sienten miedo intenso, indefensión u horror. Estas emociones pueden resultar en comportamientos turbados o desorganizados. El estrés constante o recurrente puede resultar abrumador. Para algunos, las consecuencias psicológicas de una catástrofe hasta pueden resultar incapacitantes.

Aquellas personas que miran las noticias de una catástrofe a millas de distancia o quienes se preocupan por familiares y amigos en la zona afectada también experimentan nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, problemas de sueño y depresión.
 

 

¿CUÁLES SON LAS CONSIDERACIONES PARA PERSONAS MAYORES EN TIEMPOS DE CRISIS?
En algunos aspectos, luego de una catástrofe los adultos mayores pueden experimentar menos efectos psicológicos por estrés que los adultos de menor edad. Según experiencias pasadas, algunos adultos mayores pueden estar mejor preparados y poseer mejores habilidades para lidiar con una catástrofe.
Sin embargo, aunque los adultos mayores muchas veces poseen la adaptabilidad y experiencia para pasar la catástrofe, la tensión física puede pagarse muy caro. Cuando una catástrofe golpea, los adultos mayores son los más expuestos a riesgos de enfermedades y hasta de muerte. Los ancianos frágiles o aquéllos con limitaciones psiquiátricas o médicas son especialmente vulnerables al estrés que causan las catástrofes.

La pérdida de posesiones valiosas, de los medios para moverse, de las propiedades como una casa y hasta de la normalidad de la vida diaria puede resultar devastadora.

Después de los huracanes e inundaciones en New Orleans en 2005, muchos adultos mayores experimentaron problemas mentales. Muchos sintieron que habían perdido el trabajo y los ahorros de toda su vida, y también perdieron las esperanzas. En muchos casos los miembros de la familia se habían separado, y en muchos otros la atención médica y psiquiátrica llegó de forma interrumpida.  Los trabajadores de la salud vieron entre los pacientes de mayor edad problemas de ansiedad, de memoria, depresión, insomnio, e intentos de suicidio. Vieron una alta tasa de problemas psicosomáticos (enfermedades cuyos síntomas físicos son causados por angustia emocional o psiquiátrica), junto con peores problemas de salud y tasas de mortalidad en aumento.
 
 

Los mayores son más propensos que las personas más jóvenes a necesitar apoyo social para reducir los efectos del estrés y para acentuar el bienestar emocional y la recuperación. Es importante entender que algunos adultos mayores pueden estar enfrentando la pérdida de seres queridos, más la pérdida de capacidades físicas y posiblemente su independencia.

PLANIFICACIONES ESPECIALES

Los adultos mayores que necesitan preparaciones especiales y planificación de respuesta temprana son aquéllos:
De edad avanzada, o frágiles.
Que poseen impedimentos cognitivos (por ejemplo demencia).
Que se encuentran afectados por una enfermedad mental o una discapacidad crónica debido a una enfermedad mental (p.ej. esquizofrenia, ansiedad, depresión).

De salud física deteriorada, afectados por una condición médica complicada o movilidad reducida.

Que sufren impedimentos sensoriales (deterioro de la visión o audición)

Que no poseen familiares o cuidadores cercanos o apoyo social local.

¿QUIÉN ES MÁS VULNERABLE DURANTE UNA CATÁSTROFE?

Algunos factores que pueden incrementar el riesgo de enfermedad en adultos mayores frente a una catástrofe:

Problemas de visión o audición contribuyen a la ocurrencia de lesiones en entornos desconocidos o al intentar sortear peligros.

Discapacidades físicas y limitaciones en la movilidad (como el uso de una silla de ruedas) pueden causar tardanzas o evitar una evacuación de emergencia.

Corte eléctrico. Los adultos mayores son vulnerables a la hipotermia (temperatura corporal por debajo de lo normal) e hipertermia (fiebre excepcionalmente alta) frente a temperaturas extremas. Un corte del suministro eléctrico no permite el funcionamiento del equipamiento médico necesario, como nebulizadores u oxigenoterapia.

Imposibilidad de acceder a los medicamentos prescriptos o tratamientos, como diálisis y quimioterapia.

La ausencia de miembros de su familia u otras personas de apoyo en su casa.

Barreras para recibir ayuda financiera en catástrofes, por ejemplo procedimientos complejos y renuencia a pedir ayuda.

Una mudanza forzada puede causar estrés grave en mayores frágiles, acelerando su deterioro o muerte.

En general, aquellos que necesitan asistencia en sus actividades de la vida diaria (p.ej. caminar, ducharse, comer, tomar medicinas) son más vulnerables a lesiones o enfermedades durante o después de una catástrofe.

Aquellos en mayor riesgo de sufrir consecuencias psiquiátricas negativas y de necesitar planificaciones especiales de respuesta incluyen los mayores con impedimentos cognitivos, con un historial de enfermedad mental grave o discapacidad crónica debido a una enfermedad mental, y aquellos cuya salud física está deteriorada.

¿Cuáles son las consideraciones para personas mayores que sufren impedimentos cognitivos?

Durante una crisis, algunos adultos mayores son vulnerables a impedimentos cognitivos: la habilidad para pensar, recordar y tomar decisiones.

En aquellos que ya sufren impedimentos cognitivos aún el menor estrés puede causar problemas. Disrupciones de la rutina diaria pueden desorientar a una persona con demencia que se encuentra estable bajo condiciones normales. Los mayores con impedimentos cognitivos que se sobre estimulan en una situación nueva o que no tienen todas sus necesidades cubiertas pueden sufrir un brote emocional o temperametal.

Las crisis pueden abrumarlos o crear estrés porque la situación está fuera del entendimiento o el control de la persona. Durante o después de una catástrofe, los cuidadores de las personas con impedimentos cognitivos pueden no estar disponibles para brindar apoyo y cuidados, y el riesgo de que se extravíe deambulando aumenta si la persona se irrita, agita o se enfrenta a una situación de estrés.

Los cuidadores deben ser conscientes de que una persona con demencia puede formar memorias nuevas cuando vive una experiencia traumática, a pesar de que típicamente no recuerdan eventos recientes.   Esto se observó en estudios sobre adultos mayores que vivieron la catástrofe del 11 de septiembre en New York y el terremoto de Kobe en Japón, en 1995.

¿CÓMO PUEDEN LOS CUIDADORES Y LAS PERSONAS MAYORES PREPARARSE PARA UNA CATÁSTROFE?

Aunque no podemos saber cuándo ocurrirá una catástrofe, los adultos mayores y sus familias pueden planificar anticipándose a una posible emergencia. Estar preparado puede ayudar a reducir la ansiedad y adversidad.
La Cruz Roja Americana recomienda que los adultos mayores establezcan una red personal de ayuda de al menos tres miembros de la familia, amigos o vecinos que los controlarán en una emergencia.  Se deben realizar los arreglos antes de la emergencia. Intercambien llaves y muestren en dónde guardan sus provisiones de emergencia. Compartan copias de documentos relevantes sobre emergencias e información de salud. Los adultos mayores y su red de ayuda deben mantenerse notificados entre ellos acerca de viajes fuera de la ciudad y la vuelta a casa. Guarde una lista de estas personas con su información de contacto.
Considere hacer pagos electrónicos de los beneficios federales, como pagos del Seguro Social. Las catástrofes pueden interrumpir la entrega del correo. Se puede hacer un depósito directo a una cuenta corriente o a una caja de ahorro, o a una tarjeta de débito para pagar los beneficios federales.

Si necesita medicinas o sigue un tratamiento médico asegúrese de tener disponible una provisión para al menos dos semanas. Guarde una lista de medicinas de venta con receta que incluya la dosis, el tratamiento, e información sobre alergias a alimentos o medicamentos.  Hable con su farmacéutico o médico para saber que otras cosas debe preparar.
 
Si recibe tratamientos de rutina que se administran en la clínica o el hospital, o si recibe servicios regularmente como atención médica en su domicilio, tratamientos o transporte, hable con su proveedor de estos servicios acerca de sus planes por emergencias.  Trabaje junto a ellos para identificar proveedores suplentes e incorpórelos a su red de ayuda personal. 

Considere otras necesidades personales como lentes, audífonos y sus baterías, baterías para sillas de ruedas y oxígeno.  (Vea "Kit Básico de Provisiones para Catástrofes" en la página 11).

Guarde documentos importantes en su kit de provisiones, como registros de la familia, registros médicos, testamentos, escrituras, números del Seguro Social, información sobre tarjetas de crédito y cuentas bancarias, registros fiscales, seguro médico y tarjetas de Medicare, una lista de aparatos médicos u otros dispositivos de soporte vital junto con sus números de serie y tipo. Que los demás miembros de su red de ayuda guarden copias adicionales de estos registros.  (Vea "Documentos para Guardar antes de una Catástrofe" en la página 12).

Si usted tiene un impedimento comunicacional como problemas de audición o habla, anote en sus documentos de emergencia, cartera y bolso, la mejor manera de comunicarse con usted por temas de información de emergencia.

¿CUÁLES SON LOS PASOS A SEGUIR SI NOS GOLPEA UNA CATÁSTROFE?

De ser posible, los adultos mayores deberán quedarse junto a su familia y sus mascotas.
Deje a los mayores frágiles en compañía de un miembro de la familia, compañero o cuidador.

Si usted se encuentra con un mayor durante la catástrofe, transmita una sensación de seguridad y calma, y un sentimiento de conexión y esperanza. Dele información y ofrézcale consuelo.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS CUIDADORES DURANTE EL PERÍODO INMEDIATO Y DE RECUPERACIÓN LUEGO DE UNA CATÁSTROFE?

Si usted está al cuidado de un mayor después de una catástrofe continúe brindándole información y tranquilidad de que el ambiente es seguro.

Proteja a la persona mayor y su salud y necesidades de salud mental. En el período inmediato después, los adultos mayores son poco propensos a reportar problemas de salud mental.  Conozca los signos de depresión y ansiedad, y vea a un trabajador de la salud si usted o alguien a su cuidado están sufriendo.

Ayude a los adultos mayores a expresar sus sentimientos. Durante la fase de reconstrucción después de una catástrofe, las personas mayores pueden sentir frustración debido a una recuperación compleja, y pueden sentirse apáticos o deprimidos. Conmemoraciones por el aniversario de la catástrofe pueden resultar de ayuda, al ser oportunidades para expresar sentimientos.
 


Ayude a los mayores a sobrellevar las complejidades de los procedimientos de socorro en catástrofes, que pueden ser confusos para los sobrevivientes, pues causan bajas en la autoestima y sentimientos de enojo e indefensión.

Busque ayuda financiera. Los adultos mayores a veces rehúsan ofertas de ayuda. Buscar ayuda financiera del gobierno o de agentes de socorro puede resultar confuso y agobiante.

Recopile información sobre recursos a su disposición.  Si un miembro mayor de la familia se mudó y está viviendo ahora con su familia o amigos, ellos deben aprender lo mayor posible acerca de los servicios de salud y otros servicios que ya se le han provisto en el pasado o que se le deben proveer en un futuro.

¿QUÉ TIPO DE AYUDA PUEDEN BRINDAR LOS ADULTOS MAYORES EN TIEMPOS DE CATÁSTROFES?

Durante una catástrofe, no todos los adultos mayores caen en la categoría de los que necesitan ayuda, y muchos pueden proveer tan necesitada asistencia. Muchos adultos mayores ya ofrecen su tiempo y experiencia como voluntarios, y muchos ya están familiarizados con los recursos de su comunidad.  Si usted desea brindar ayuda, diríjase a su gobierno local, hospitales, organizaciones religiosas y división de la Cruz Roja para saber en dónde pueden necesitarlo.

DESPUÉS DE LA CATÁSTROFE

Una vez pasado el peor peligro, los cuidadores y la familia pueden ayudar de las siguientes formas:
Restablezca los sentimientos de protección, estabilidad y seguridad de la persona mayor.
Reúna a la persona mayor con su familia o cuidador y restablezca los vínculos sociales.
Obtenga ayuda financiera.

Reconecte a la persona mayor con su proveedor de salud y/o de salud mental si es necesario, y restablezca los regímenes de medicamentos.
De ser posible, regrese a la casa de la persona mayor, o si es necesario reubicarse a una residencia apta, que sea idealmente en un ambiente conocido con familiares, amigos o allegados.
Recupere las posesiones físicas, haga visitas a su casa frecuentemente, y haga arreglos para que tenga compañía.

LOS SIGNOS DE ANGUSTIA PSICOLÓGICA DESPUÉS DE UNA CATÁSTROFE

·         Retraimiento.

·         Apatía (falta de emoción o interés).

·         Agitación.

·         Enojo.

·         Irritabilidad.

·         Recelo.

·         Desorientación.

·         Confusión.

·         Pérdida de la memoria.

·         Deterioro físico acelerado.

·         Aumento de síntomas físicos que parecen no tener razones médicas.

·         Estrés por mudanza (la angustia y desorientación que produce ser evacuado).

·         Trastornos del sueño.

·         Sentimientos de aislamiento de familiares y patrones conocidos de la vida.

·         Regresiones (funcionamiento en un nivel menor al que corresponde, o comportamientos infantiles como succionar un dedo).

RECUPERACIÓN: CONSEJOS PARA LOS ADULTOS MAYORES Y LOS MIEMBROS DE SU FAMILIA

Permita un tiempo de pena y curación. No espere una recuperación para un momento determinado.
Hable abiertamente acerca de sus sentimientos de miedo, ansiedad, irritabilidad u otras reacciones emocionales inesperadas.
Pida ayuda financiera, emocional o médica si lo necesita.
Tómese tiempo de relajación.
De ser posible, participe en planes de recuperación.
Cuidado con el Asesino Silencioso: Monóxido de Carbono

Durante las catástrofes la electricidad suele no estar disponible y muchas personas la reemplazan con fuentes alternativas de energía y calor, como generadores, barbacoas a gas y calentadores, que nunca deben usarse en interiores. Los escapes de estos dispositivos contienen monóxido de carbono (CO) que es un gas inodoro e incoloro (sin olor ni color). Aproximadamente 500 muertes y 15000 visitas a las guardias hospitalarias ocurren cada año debido a envenenamiento involuntario por CO. Los adultos mayores de más de 65 años son especialmente vulnerables por condiciones médicas preexistentes.

Los principales signos de exposición a CO incluyen dolores de cabeza leves y falta de aliento al hacer ejercicios moderados. La exposición aguda o continuada puede derivar en síntomas parecidos a la gripe, que incluyen dolores de cabeza más graves, mareo, cansancio, náuseas, confusión, irritabilidad e impedimentos de memoria, coordinación y al razonar. Al CO se lo llama "asesino silencioso" porque si una persona ignora estos signos tempranos puede llegar a perder el conocimiento y verse imposibilitado de huir del peligro, y finalmente morirá.

LISTAS DE CONTROL

DESARROLLO DE UN PLAN DE RESPUESTA A LAS CATÁSTROFES

Determine si usted vive en una zona de evacuación.
Sepa a dónde sería evacuado y cómo llegaría allí; conozca las rutas oficiales de evacuación. 

Guarde un tanque lleno de combustible en su auto si piensa que pronto será evacuado.
Aprenda a operar un generador correctamente (siempre guarde los generadores afuera y lejos de las puertas, ventanas y ventilaciones; los escapes pueden ser mortales).
Dele las llaves de su casa y su auto a un miembro de su red de ayuda.
Confeccione un kit de provisiones para catástrofes.
Kit Básico de Provisiones para Catástrofes
Agua (un galón por persona por día, para al menos por tres días).
Comida no perecedera para al menos tres días.
Abrelatas manual.
Radio o televisor portable a baterías, y un juego de baterías de repuesto.
Linterna y baterías de repuesto.
Lista de medicamentos y nombres/teléfonos de contacto de proveedores de servicios de salud.
Documentos importantes de la familia en un contenedor a prueba de agua (Vea "Documentos para Guardar antes de una Catástrofe" en la página 12).
Toallas de papel húmedas.
Kit de primeros auxilios
Silbato.
Dinero en efectivo (los cajeros automáticos ATM necesitan electricidad, que se puede cortar).
Ítems de necesidades especiales como medicamentos con receta (provisión para dos semanas), lentes, soluciones para lentes de contacto y baterías para audífonos.
Comida y agua para la mascota.
Ropa de repuesto.
Documentos para Guardar antes de una Catástrofe
Licencia de conducir, tarjeta o documento de identidad, tarjeta de veterano (VA), pasaporte.
Credencial o número del seguro social.
Nombre e información de contacto de familiares o amigos cercanos.
Registros de la familia.
Registros médicos e información personal (grupo sanguíneo, enfermedades, condiciones especiales, alergias).  
Seguro médico y credencial de Medicare.
Nombre e información de contacto del proveedor de salud.
Tarjeta de crédito e información de cuentas bancarias (nombres, números de cuenta).
Registros de ahorros e inversiones.
Lista de las pólizas de seguro junto con el nombre de la compañía aseguradora, tipo y número de póliza.
Copia de los documentos de herencia y fideicomisos, testamento.
Escrituras y títulos (casa, auto, otras propiedades).
Certificados o una copia de ellos. nacimiento, matrimonio, divorcio, defunción y adopción.
Registros fiscales.
Llaves.
Marca/modelo y número de serie de los dispositivos médicos y otros dispositivos de soporte vital.
Copias adicionales de estos registros, que enviará a los demás miembros de su red de ayuda.
Recursos

ENCUENTRE UN PSIQUIATRA GERIÁTRICO

Un psiquiatra geriátrico es un doctor en medicina que posee entrenamiento especial para diagnosticar y tratar enfermedades mentales que pueden ocurrir en adultos mayores. Éstas incluyen, entre otras, demencia, depresión, ansiedad, mal uso/abuso de alcohol y otras sustancias y esquizofrenia tardía. Los psiquiatras geriátricos ayudan a los pacientes a través del sistema de salud. La Fundación de Salud Mental Geriátrica le puede brindar nombres de psiquiatras geriátricos. Visite www.GMHFonline.org o llame al 301-654-7850.

FUNDACIÓN DE SALUD MENTAL GERIÁTRICA

 
La Fundación de Salud Mental Geriátrica fue creada por la Asociación de Psiquiatría Geriátrica de los Estados Unidos (AAGP) para generar consciencia sobre los problemas y cuestiones psiquiátricas y de salud mental que afectan a los adultos mayores, para eliminar el estigma de enfermedad mental y tratamiento, promover estrategias de envejecimiento saludables e incrementar el acceso a cuidados de salud mental de calidad para los adultos mayores.

Para alcanzar esta visión, la misión de la Fundación es concientizar acerca de los problemas y cuestiones psiquiátricas y de salud mental que afectan a los adultos mayores.  La Fundación hace foco en la educación pública, específicamente dirigida al consumidor de servicios de salud y al cuidador familiar sobre la promoción de la salud mental, la prevención de la enfermedad y tratamientos. La Fundación desarrolla programas para enfatizar la comunicación y fomentar una amplia colaboración entre la comunidad de investigación de salud mental y envejecimiento, los proveedores de salud mental y el público en general.

Para saber más acerca de la Fundación de Salud Mental Geriátrica, visite www.GMHFonline.org

ORGANIZACIONES

Cruz Roja Americana

Una organización de respuesta ante emergencias.

Casa Principal Nacional

2025 E Street, NW

Washington, DC 20006

202-303-5000

Por Servicios en Catástrofes y Asistencia de Emergencia llame al:

1-800-REDCROSS (1-800-733-2767) ó

1-800-257-7575 (Español)

www.redcross.org


Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)

Preparación y Respuesta para Casos de Emergencia

Información sobre cómo prepararse y responder ante emergencias de salud pública.

1600 Clifton Road

Atlanta, GA 30333

800-CDC-INFO (800-232-4636)

http://emergency.cdc.gov

Reconocimientos

Esta guía de la Fundación de Salud Mental Geriátrica es posible gracias al trabajo del Grupo de Preparación frente a Desastres de la Asociación de Psiquiatría Geriátrica de los Estados Unidos (AAGP). La Fundación agradece a Kenneth M. Sakauye, MD; Joel E. Streim, MD; Gary J. Kennedy, MD; Paul D. Kirwin, MD; Maria D. Llorente, MD; Susan K. Schultz, MD; y Shilpa Srinivasan, MD.

Colección de Folletos sobre Adultos Mayores y Salud Mental

Esta publicación es parte de una colección de folletos publicados por la Fundación de Salud Mental Geriátrica para brindar información sobre la salud mental de los mayores. Otros folletos de la Fundación son:

Anxiety and Older Adults: Overcoming Worry and Fear (Ansiedad en Adultos Mayores: Superar el Miedo y la Preocupación)

A Guide to Mental Wellness in Older Age: Recognizing and Overcoming Depression (A Depression Recovery Toolkit) (Una Guía de Bienestar Mental en la Tercera Edad: Reconocer y Superar la Depresión, un equipo de herramientas para superar la depresión).

 

3 comentarios:

  1. Buen material para poder ayudar a las persona de la tercera edad; ahora ya sé que hacer para poder ayudar a mis abuelos.

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  2. Es interesante poner tener el conocimiento que nos brindas, para poder realizar una mejor laboral en personas de la tercera edad, sobre todo en situaciones de desastres, teniendo en cuenta que ellos son vulnerables, pero a su vez importantes, ya que con la sabiduria que poseen pueden ayudarnos a construirnos nuevamente...gracias por el aporte

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  3. Es importante la información que brindan, adaptandola a la situacion de cada país o region. gracias

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